Encuesta Demográfica y de Salud Familiar
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6.1 Estado Conyugal Actual
 
En la sección sobre nupcialidad de la ENDES Continua 2007-2008, se preguntó a cada mujer si había estado casada o unida alguna vez; y en caso afirmativo, por su estado conyugal en el momento de la entrevista. En el Cuadro 6.1 y el Gráfico 6.1, se presenta la distribución de mujeres en edad fértil según estado conyugal por grupos quinquenales de edad. En el Cuadro 6.2 se resume la evolución, en los últimos 22 años, de la proporción de mujeres solteras según grupos de edad. La composición conyugal por lugar de residencia, educación y quintiles de riqueza, se detalla en el Cuadro 6.3; y, en el Cuadro 6.4 se presenta la distribución de las mujeres no unidas -que nunca han estado en unión o que han estado alguna vez unidas- según si tiene compañero sexual regular u ocasional.
 
Cuadros 6.1 y 6.2; y Gráfico 6.1
 
Estado conyugal de las mujeres en edad fértil – MEF - (Cuadro 6.1)
 
  • El 56,2 por ciento de las mujeres en edad fértil (MEF) vive en unión conyugal: 25,9 por ciento está formalmente casada y 30,3 por ciento en situación de convivencia. Respecto a las encuestas anteriores, hay un cambio importante en la composición de las uniones, observándose un aumento en la proporción de convivientes (24,8 por ciento en el 2000) y una disminución en la proporción de casadas (31,3 por ciento en el 2000).
  • La proporción de mujeres en unión aumenta con la edad, de 11,3 por ciento entre los 15 a 19 años, a 76,5 por ciento entre los 40 a 44 años. En los primeros años, la convivencia es más frecuente que el matrimonio formal, y es recién a partir de los 35 años que la proporción de matrimonios es mayor que la de convivientes.
  • Entre el total de mujeres en edad fértil, un poco más de la tercera parte (34,2 por ciento) son solteras, pero esta condición cambia progresivamente con la edad. Al inicio de la vida fértil, entre los 15 a 19 años, poco menos de 9 de cada 10 mujeres son solteras, y entre los 20 a 24 años el 54,0 por ciento aún continua en soltería. A partir de los 40 años, la mayor parte de mujeres ya tuvo una experiencia de vida conyugal, y únicamente entre el 8,6 y 6,0 por ciento permanece soltera.
  • Un 9,1 por ciento de las MEF ha disuelto su unión conyugal por divorcio o separación. Las disoluciones se presentan desde temprana edad: entre los 20 a 24 años un 5,2 por ciento ya está separada, y entre los 35 a 39 años, esta situación se extiende al 12,7 por ciento.
 
 

Evolución del porcentaje de mujeres solteras (Cuadro 6.2)

 
  • Entre las encuestas de 1986 y del 2000, se observó un aumento en la proporción de mujeres solteras de 20 a 49 años de edad, al pasar del 20,6 al 22,4 por ciento del total, aunque en los años 1991-1992 y 1996 hubo una ligera disminución a algo más del 19,0 por ciento. Este incremento se dio en todos los grupos de edad. Sin embargo, entre las encuestas del 2000 y del 2007-2008, la proporción de solteras entre 20 a 49 años casi no cambió (22,3), mientras que en el 2004-2006 la proporción fue de 23,0.
 
 
 
Cuadro 6.3
 

Estado conyugal por lugar de residencia y nivel de educación

 
  • En el área urbana, el 37,4 por ciento de mujeres se encuentra en estado de soltería, condición que en el área rural alcanza al 25,5 por ciento de las mujeres. Aunque en el país en general, la convivencia está más extendida que el matrimonio formal; en el área rural, la proporción de uniones consensuales en relación con el total de mujeres unidas es mayor que en el área urbana.
  • Los departamentos de Arequipa y Lima tienen los más altos porcentajes de mujeres solteras, por encima del 39,0 por ciento. Al otro extremo están los departamentos de Huancavelica, Loreto y San Martín con menos de 23,0 por ciento. En nueve departamentos es mayor la proporción de uniones formales que consensuales, cabe resaltar los casos de Apurímac y Huancavelica con más de 40,0 por ciento de matrimonios. En la mayoría de departamentos, la convivencia está más extendida que el matrimonio formal, y en los departamentos de la Selva (Madre de Dios, Loreto, San Martín, Huánuco y Ucayali) más del 40,0 por ciento de las uniones son consensuales.
  • La proporción de mujeres solteras es mayor entre las que tienen educación secundaria o superior que entre las que tienen menor nivel educativo. Entre estas últimas, la proporción de mujeres en unión conyugal es mayor al 77,0 por ciento, pero también es mayor la proporción de uniones consensuales y la separación. Únicamente, entre las mujeres con educación superior, se da una mayor proporción de matrimonios formales que uniones de hecho.
  • Las diferencias en el estado conyugal según quintiles de riqueza mantienen el mismo patrón que según nivel educativo. Con relación a la proporción de mujeres en soltería, las brechas son mayores cuando se compara según nivel educativo; sin embargo, las diferencias entre unión consensual y unión formal son mayores cuando se compara según condición de ingresos. En el quintil más pobre, se encuentra el doble de convivencia que de matrimonio formal; en tanto que, en el quintil más rico, es mayor la proporción de mujeres en unión formal que en convivencia.
 
 
Cuadro 6.4
 
Tipo de compañero sexual de las mujeres no unidas
 
  • El 11,1 por ciento de las mujeres tiene un compañero ocasional o regular (8,6 y 2,5 por ciento, respectivamente) manteniendo su condición de soltería. Esta situación es más frecuente en el área urbana (12,8 por ciento) que en el área rural (4,3 por ciento), y en Lima Metropolitana (16,1 por ciento) comparada con otras regiones. Igualmente, esta condición está asociada al nivel educativo y de ingresos, y alcanza al 18,8 por ciento de las mujeres que tienen educación superior, y al 16,2 por ciento de aquellas que se encuentran en los quintiles de mayor riqueza.
  • Los datos muestran igualmente que entre las mujeres solteras, este tipo de relaciones de pareja son temporales, y alcanzan la mayor proporción entre los 20 a 29 años, cuando al menos el 19,0 por ciento de mujeres tiene un compañero regular u ocasional estando soltera. Después de los 30 años, la proporción de mujeres solteras con compañero disminuye, llegando al 2,2 por ciento después de los 45 años.
  • Entre las mujeres que han estado alguna vez unidas, algo más de una de cada tres tiene un compañero regular u ocasional. Esta condición aumenta con la edad de manera similar, como aumenta la proporción de mujeres que se van quedando solas por viudez o separación. Después de los 40 años, una de cada dos mujeres alguna vez unida no tiene compañero. La proporción de mujeres que han estado unidas y no tienen compañero regular ni ocasional, es mayor entre las que tienen menor nivel de instrucción o se encuentran en los quintiles inferiores de riqueza.